Revolución
William E. Izarra
A propósito de las
elecciones regionales, se hace necesario reiterar conceptos teóricos
para precisar la consistencia ideológica de los aspirantes
a los cargos de elección popular. Ante tanta pugnacidad
y posturas egocéntricas, repasemos la lección fundamental.
La revolución es cambio de estructura. El modelo político
del proceso bolivariano es revolucionario. El cambio de estructura
significa la creación de un nuevo sistema político
(Estado, aparato productivo y relaciones de poder). La estructura
es la dimensión del funcionamiento de la sociedad, donde
se dan las relaciones de los factores genéticos que producen
los actos visibles (hechos observables). La estructura es la
génesis de los fenómenos. Una revolución
actúa sobre la estructura. Mientras que su opuesto, la
reforma _o reacción-- opera solamente a nivel de los fenómenos
(lo visible y verificable). La reforma no transforma la estructura.
Reforma es contrario a revolución. El modelo político
de la democracia representativa es reforma.
No busca el cambio del sistema
político. La revolución se dirige a crear un nuevo
sistema de relaciones que establezca una nueva institucionalidad.
La democracia representativa se fundamenta en la representación
del pueblo. Por el contrario, una revolución no tiene
representantes, solo voceros. En la revolución las decisiones
la toma directamente el pueblo, no los representantes. En Venezuela,
la representación devino en cúpulas que se apropiaron
del poder y se aislaron del pueblo.
El Estado de la democracia
representativa no es revolucionario. Ha sido concebido para satisfacer
objetivos de las cúpulas reformistas. Todo el aparato
burocrático del Estado de la democracia representativa_-gobernaciones,
alcaldías, concejos municipales y demás unidades
políticas burocráticas-- es reformista. Su acción
está destinada a los reparos inocuos, pero sin tocar la
base de sustento (estructura). El Estado reformista impuso una
cultura política basada en el funcionamiento clientelar.
El Estado reformista, aunque existe la Constitución Bolivariana
de 1999, está vigente todavía. En pleno surgimiento
del modelo bolivariano, el Estado reformista es el órgano
que regula al colectivo nacional. Contradicción que produce
la etapa actual de la transición hacia la revolución.
La revolución, para
que pueda alcanzar su propio camino tiene que operar a nivel
de la estructura de la democracia representativa. Tiene que cambiar
y erradicar el Estado vigente. Tiene que sustituir todas estas
unidades políticas burocráticas (como por ejemplo,
las alcaldías) que dominan al pueblo. En la revolución,
las organizaciones del pueblo tienen que reemplazar al aparato
burocrático. Los gestores del Estado (burócratas) no serán quienes
decidan. Serán solamente instrumentos del pueblo. El poder
de las decisiones recaerá sobre el pueblo. El pueblo concebirá
la nueva organización del Estado. El pueblo, además
de las expresiones de participación instituidas en la
Constitución del 99, tiene que inventar otras formas de
organización y de decisión para la conducción
de su propio destino. La esencia de la revolución se sustenta
en el poder creativo del pueblo.
Actualmente la democracia
representativa tiene todavía un espacio muy significativo
en la realidad venezolana. A la cultura reformista se han asimilado
muchos "revolucionarios" La debilidad ideológica
altera la intención de profundizar un proceso. La ausencia
de valores, creencias y principios sustentados en la espiritualidad
del ser humano, limita el avance de la revolución venezolana.
La debilidad ideológica obliga a tomar caminos sinuosos.
Retarda el cumplimiento de las fases y etapas del proceso. La
garantía de la revolución es la ideología.
Esto es el estímulo a las fuerzas interiores del ser para
no dejarse seducir por la fascinación del poder reformista.
Poder empleado para ser usufructuado (apego al orden material
de las cosas). La ideología es la palanca para catapultar
el avance de la revolución. Es el canal para construir
el poder popular. He ahí el reto de los revolucionarios,
construir las vías de la revolución o claudicar
ante la ambición del poder.
izarraw@cantv.net.
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